Pueblos que perdieron o estuvieron a punto de perder su registro como "Pueblos Mágicos"

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StaffDevRS 26/07/2017 0 visitas

A partir de 2001, la Secretaría de Turismo implementó un novedoso programa para promocionar a comunidades que preservaban con orgullo sus tradiciones ancestrales o en las que habían tenido lugar importantes hechos de la historia de México.

 

El programa “Pueblos Mágicos” busca mejorar la imagen urbana de estas localidades, contribuir a su desarrollo con la promoción del turismo y reconocer la labor de sus habitantes por preservar sus tradiciones.

 

Huasca de Ocampo (Hidalgo), Mexcaltitán (Nayarit), Tepoztlán (Morelos) y Real de Catorce (San Luis Potosí) fueron los primeros lugares en ser reconocidos bajo la categoría de pueblos mágicos, con lo que empezaron a recibir una partida presupuestal por parte de la federación para el embellecimiento de fachadas, calles, plazas, iglesias, edificios coloniales, instalación de luminarias y cableado subterráneo y para capacitar a su población en negocios de hotelería, restaurantes y artesanías.

 

En los siguientes dos años se fueron sumando más pueblos a esta categoría: San Miguel de Allende, Taxco, Comala, Pátzcuaro, Tequila y San Cristóbal de las casas, por mencionar solo algunos.

 

Para que un pueblo entre en esta categoría, la Sectur toma en consideración varios elementos: que las comunidades cuenten con una población de alrededor de 20 mil habitantes, que cuenten con servicios de salud y de seguridad pública para recibir a visitantes, que demuestren el atractivo turístico o histórico que dicen poseer y que presenten un programa de desarrollo turístico a corto plazo. Una vez que se aprueba la denominación de “pueblo mágico”, el Comité de Seguimiento de la Sectur se da a la tarea de revisar los avances y el cumplimiento del programa. Si una entidad no cumple, pierde su registro y deja de recibir el presupuesto de la federación.

 

Actualmente hay 111 pueblos mágicos en todos los estados. La mayoría, sin embargo, están ubicados en la zona centro y Bajío del país. Pero a lo largo de estos 16 años de implementación del programa, muchos pueblos han estado a punto de perder su registro, otros lo perdieron y nunca lo recuperaron, y otros más se dieron a la tarea de corregir todos los señalamientos para recuperar su registro.

 

Oscuridad en el manejo de los recursos, ambulantaje en el centro histórico, basura en las calles, fachadas despintadas o grafiteadas, nula capacitación a la ciudadanía para recibir turistas, inseguridad, falta de programas para desarrollar el potencial de las comunidades, son algunas de las razones por las cuales se ha quitado el registro a algunos pueblos.

1. Isla de Mexcaltitán (Nayarit)

Isla de Mexcaltitán (Nayarit)

Crédito: Balance Informativo

Fue una de las primeras localidades en ser nombrada pueblo mágico. Se trata de una isla ubicada cerca de la costa de Nayarit. Sus habitantes se dedican a la pesca y debido a que, con la crecida del río San Pedro, las calles se inundan, los pobladores han construido sus casas sobre banquetas altas, de tal manera que las canoas recorren sus calles como una Venecia mexicana. Según la leyenda, de este poblado partieron los antiguos mexicas o aztecas que levantaron la ciudad de Tenochtitlan, también en medio de un lago. En 2009 perdió su nombramiento de pueblo mágico debido a que se incumplieron los reglamentos de operación tales como contar con drenaje, servicio eficiente de recolección de basura y respetar el reglamento de ordenamiento urbano que prohíbe la construcción de casas de dos plantas en los alrededores de la plaza central. No lo ha vuelto a recuperar.

2. Tepoztlán (Morelos)

Tepoztlán (Morelos)

Crédito: Pueblos de México.

Ubicada a un par de horas de la capital mexicana, Tepoztlán fue el segundo pueblo en recibir el nombramiento. Desde entonces, el turismo de fin de semana aumentó considerablemente. Ubicado a las faldas del cerro del Tepozteco, destaca por su ecoturismo, tesoros coloniales y prehispánicos, por sus calles empedradas, su mercado popular y el clima cálido y casi siempre soleado. Sin embargo, en 2009 la Sectur determinó quitarle la categoría de Pueblo Mágico ante el incremento del ambulantaje en las calles del centro, la falta de limpieza en sus plazas centrales y la ausencia de un programa para quitar los cables que cubrían algunas fachadas de construcciones coloniales. Las autoridades locales pusieron manos a la obra, corrigieron las fallas y un año después, en junio de 2010, recuperó el registro.

3. Ciudad Mier (Tamaulipas)

Ciudad Mier (Tamaulipas)

Crédito: Pueblos de México.

Para nadie es un secreto lo que pasó en esta población del estado de Tamaulipas entre 2009 y 2011. Los habitantes del pueblo sufrieron las consecuencias de estar ubicados en medio de la disputa de varias organizaciones criminales que se peleaban los municipios cercanos a la frontera con Estados Unidos. Su población original de 7,500 habitantes fue reducida a poco más de 400 durante los meses que duraron los enfrentamientos que dejaron el pueblo reducido a escombros, casas abandonadas, negocios quemados y mucho miedo entre los que decidieron permanecer en el pueblo. A partir de estos hechos, la Sectur estudió seriamente la posibilidad de quitarle el registro de Pueblo Mágico. Sin embargo, con la entrada de las Fuerzas Federales, la seguridad volvió a poco a poco a la región y muchos de los desplazados regresaron a sus hogares. Actualmente, el pueblo es visitado sobre todo por turistas del resto de Tamaulipas y Nuevo León.

4. Papantla (Veracruz)

Papantla (Veracruz)

Crédito: Pueblos de México.

Ubicado en la cuenca de los ríos Tecolutla y Cazones, este pueblo da nacimiento a los famosos “voladores de Papantla”, que, de acuerdo con la tradición totonaca, buscan conectar la naturaleza (la flauta imitando el sonido de los pájaros) con los dioses (los tambores como su voz). Se encuentra cerca de los sitios arqueológicos de El Tajín y Cuyuxquihui y destaca por sus templos franciscanos. En 2010 se le retiró el nombramiento de Pueblo Mágico por incumplir con el retiro de los vendedores ambulantes de las calles del centro, por no regular a los taxistas y microbuseros, y por incumplir compromisos de limpieza y de su imagen pública. Las autoridades se movieron pronto y en menos de un año, el pueblo recuperó su nombramiento. Actualmente, es uno de los seis pueblos mágicos de Veracruz.