5 costumbres extrañas y fascinantes de la era victoriana

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vcont 06/06/2017 0 visitas

La era victoriana, que fue marcada por el dominio de la reina Victoria (1837- 1901), fue una epoca próspera en la Gran Bretaña debido al gran avance de la industria y la ciencia. Pero que el hecho de que esta etapa moldeara el rumbo del pensamiento moderno del país, no implicó que las supersticiones y las creencias extrañas desaparecieran como si nada. Muy por el contrario, las teorias científicas erróneas y la tecnología en ciernes cultivó muchas costumbres y habitos curiosos que hasta la fecha siguen siendo tema de conversación. Enseguida encontrarás algunos de lo ejemplos que más han llamado la atención.

1. Los espectáculos de las bellas durmientes

Los espectáculos de las bellas durmientes
Durante esta época se popularizaron los espectáculos en los que la gente observaba mujeres que supuestamente dormían permanentemente sin tomar alimento alguno y, por supuesto, sin orinar ni moverse de su sitio. En esta rara costumbre, las mujeres participantes (siempre bellas y saludables) posaban por horas como bellos objetos de lujo para disfrute del público, que ingenuo, muchas de las veces solía creer que de verdad dormían sin despertar nunca.

2. Los shows de fantasmagoria

Los shows de fantasmagoria
Los múltiples experimentos ópticos que dieron origen al cinematógrafo dejaron en el camino interesantes recursos para hacer proyecciones visuales. Uno de los más destacados es la cámara obscura, que sirvio para crear extrañas shows donde se mostraban secuencias terroríficas por retroproyección, una técnica con la que era posible hacer que las imagenes se encogieran, crecieran súbitamente y cambiaran de posición de manera casi mágica. Estos espectáculos se acompañaban de presentadores macabros rodeados de personajes con bizarros disfraces, humo y velas.

3. Las fotografías sin cabeza

Las fotografías sin cabeza
Los victorianos parecían gente de aspecto terriblemente serio y formal, sin embargo, se divirtieron como locos haciendo fotomontanjes. Uno de los más curiosos, en parte debido a que claramente se hacian por diversión, eran aquellos donde la cabeza aparecía separada del cuerpo.

4. Las tarjetas de desamor

Las tarjetas de desamor
Muchas damas en esta época utilizaban tarjetas con las que, no siempre de la manera más suave pero sí bastante clara, rechazaban las insinuaciones de los hombres en las que no estaban interesadas. Lo más curioso es que estas tarjetas pronto se utilizaron para enviar toda insultos de una manera "propia y condescente".