Cosas que no sabías de Robocop y la vuelven una película de culto

La película de Robocop se convirtió de culto por méritos propios y aquí te explicamos el porque
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StaffDevRS 22/08/2017 0 visitas

Fue considerada como una de las mejores películas de 1987. La razón es que Robocop, lejos de ser una simple película de acción basada en un héroe de comic, es una reflexión sobre la manipulación de los medios de comunicación y las políticas neoliberales que entonces empezaban a implementarse en el mundo entero.

 

 

La cinta, dirigida por el holandés Paul Verhoeven, trata sobre un policía de Detroit que, tras una emboscada, acaba mal herido a manos del crimen organizado de la ciudad. Luego de una intervención promovida por la empresa privada que se queda con el negocio de la seguridad pública, el agente Alex J. Murphy es convertido en un cyborg.

 

 

Usando habilidades propias de una máquina, Robocop deberá salir a las calles de la devaluada Detroit para enfrentar al crimen, al tiempo que breves y desconcertantes destellos de su pasado le vienen en forma de interferencias cerebrales que lo obligan a hacerse una pregunta que lo alejan de ser una simple máquina: quién soy.

 

 

A continuación te presentamos algunas cosas que estamos seguros no sabías de Robocop, una de las primeras cintas basadas en personajes de Marvel que iba más allá de mostrarnos escenas de acción entre buenos y malos y hablaba sobre la realidad social que estaba viviendo el mundo, entre crisis, inseguridad y drogas inundando las calles.

1. El origen

El origen

Crédito: Marvel

El personaje está inspirado en dos héroes del universo Marvel: Iron Man y ROM. En una de las primeras secuencias en que Murphy aparece ya como un cyborg, cuando acude a un llamado para atender un asalto en una tienda de 24 horas, el ladrón hojea un comic de Marvel en clara referencia a los orígenes de Robocop. Rom apareció por primera vez en forma de historieta en 1979 aunque no tuvo gran éxito. Ambos personajes cuentan con una armadura a prueba de balas que se convierte en su principal protección.

2. El traje

El traje

Crédito: Orion Pictures.

El diseño del traje le fue encargado a Rob Bottin, encargado de efectos especiales de algunas cintas de John Carpenter. Se le asignó un presupuesto de un millón de dólares con el que se hicieron seis réplicas de la armadura que quedó en azul brillante, aunque poco antes del rodaje se le ordenó a Bottin que le agregara un tono más grisáceo para que produjera menos reflejo a la cámara con las luces frente a los actores. Al principio, el actor Peter Weller pasaba un verdadero infierno en el interior de la armadura pues su temperatura corporal se elevaba hasta los 39º, por lo que hubo necesidad de implementar un sistema de refrigeración interno para cuidar al actor.

3. El actor

El actor

Crédito: Orion Pictures.

Cuando Verhoeven aceptó dirigir el proyecto, intentó imponer a los estudios a su paisano Rutger Hauer, con quien había trabajado en una cinta holandesa. Sin embargo, a los ejecutivos de Orion les pareció una apuesta demasiado arriesgada pues en los Estados Unidos era un actor más bien poco conocido. Ellos tenían en mente a nada más y nada menos que Arnold Schwarzenegger, quien ya había protagonizado Terminator y Comando. Sin embargo, el papel recayó en Peter Weller por dos cosas: el traje diseñado por Bottin no embonaba bien en alguien con la complexión del exfisicoculturista, y se necesitaba alguien que pudiera expresar emociones sólo con el mentón, ya que la mayor parte de la película eso es justo lo que se ve de Robocop.

4. El director

El director

Crédito: The Hollywood Reporter.

El director holandés Paul Verhoeven se mudó de su natal Ámsterdam a Los Ángeles con la intención de hacerla en Hollywood. Pero cada vez que le ofrecían un proyecto entraba en franca depresión luego de leer el argumento, por lo que siempre acababa tirándolos al bote de la basura. También le dieron a leer el guión de Robocop, escrito por Edward Neumeier, y lo descartó de inmediato al pensar que se trataba de una mera película de acción. Sin embargo, su sabia esposa sacó el libreto del bote de la basura y lo empezó a leer por mera curiosidad. Le pareció tan bueno que ilustró a su esposo de todos los trasfondos sociales y políticos que contenía la historia. Verhoeven lo volvió a leer y quedó convencido.